¿Qué es la quietud? ¿puede compararse con la muerte? ¿y si no importa? ¿es peor? Entre tanta velocidad, decidir hacer nada ¿es muy cobarde? ¿Salen las bestias y es demasiado? ¿Debe actuar, luchar? ¿para qué? ¿Tú lo haces? Es maravilloso, ¿por qué? Es deprimente, ¿por qué? La vida es muy corta, debe vivirse ¿cómo? ¿Puede vivirse preguntando? ¿eso no es vivir? ¿qué es vivir? ¿es acaso la felicidad? ¿se puede ser feliz hundiéndose en cada emoción? pero, ¿si se vuelve aburrida? ¿renunciar es otra vez cobarde? ¿Es la cobardía torpeza? ¿no hay derecho a ser torpe? ¿a qué hay derecho?
Me tomo el derecho, a preguntar, a ser y no ser cobarde, inteligente, torpe, a moverme y quedarme quieta, a reírme, llorar, fornicar, beber, fumar, cantar, comer o tragar, a sentarme, dormir un siglo y correr otro, a nadar, ahogarme, amar, despreciar, odiar, ser egoísta, matar algunas ilusiones si así lo deseo, a dispararme en la cien, o cortarme las venas, lanzarme de un risco, besar chicos o chicas y hacer una orgía, escupir, viajar, o quedarme en cama, a sentir dolor, a huir, escapar, sentir, sobrevivir o dejarme morir. Me tomo el derecho a vivir no se qué, juzgando y no haciéndolo, sintiendo y no sintiendo culpa,arrancándome la piel o acariciándola.



No hay comentarios:
Publicar un comentario