Y es ahora, sin hora; este instante de mi existencia que parte el tiempo y su única evidencia es mi presencia. Es ahora, sin hora que no me atrevo hacer lectura de mí; perdida entre los minutos, viendo transcurrir la noche. Ahora, sin asomo de algo, sumergida en mi cama y ahogada en los pensamientos, náufraga en mi propia mar, no aprendí a nadar. Ahora queriendo borrar de mi consciencia la absurda noción de tiempo, la estúpida idea por organizar el pasado. Un pasado que me de ideas sobre lo que ahora, sin hora, me hace ser ¿Qué soy ahora? ¿Quién soy ahora? ¿Dónde soy ahora? Ni para qué preguntar el propósito ¿Atemporal podría ser mi desdicha?



No hay comentarios:
Publicar un comentario