¿Pero que tipo de sustancia psicoactiva habrá consumido el hombre que le puso semejante nombre? Es verdad que no era muy veloz o de fina raza para merecer llamarse de esta manera. Era mas bien muy noble, aplomado bastante confianzudo y con una fuerza enorme; nada parecido a Guacharaco que era bien bribón, problemático y bien rebelde, aunque con bastante fuerza, solo que trabajaba cuando se le antojaba.
Carranplon de mirada pasiva, fuiste mi cómplice aunque me jugaras bromas ¿recuerdas? me tiraste por un abarrancadero y saliste relinchando saltando de tus patas delanteras; aprovechaste que no tenias lazo ni tapete y viste la oportunidad para verme en el suelo, debe ser que querías en cierta modo un desquite por las enorme cargas de plátano, mandarina, algunas veces gasolina o madera, tal vez no querías nada sobre tu espalda y como no hablo idioma de caballos no supe comprenderlo, y entonces a fuerza de golpes y carcajadas te libraste de mi.
Ojalá tu sin lazo y sin silla, tapete o enjalma y yo a tu lado, descansáramos nuevamente una tarde al lado del chorro de agua fría y transparente, donde en más de una ocasión vimos pasar serpientes, incluso una extraña de cresta amarilla y piel morada que posaba a lo largo de la piedra enorme frente a los guaduales.




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