Cae la noche del cuarto menguante, siendo la hora del aquelarre bajo la llama del fuego de la transmutación, escribo estas letras a la parsimonia de la Venus legítima... ''Su belleza rompe el susurrar del viento, el caudal de las aguas, lo pagano del fuego'' pues no conozco más. ¿Acaso necesito más? ¿Dónde descifrar el acertijo de conocerla? ¿de quebrantar lo prohibido del ser desconocido? ¿como romper la cadena? sin antes no pasar cada eslabón que conlleva un protocolo... Encantamiento de almas mediante lenguajes de sentidos, como atravesar el fuego místico de su belleza tan prohibido para mi.
Para conocerla necesito vencer el cerrojo, romper las puertas de lo mágico, de lo místico, de lo estelar de su ser, ¿como llegar a ella si tanto se pero tan poco se y espero de ella? es la intriga lo que hace ese deseo incesante de sentir su alma, encontrándose con la mía; errante por los años de pasiones, de emociones, de paradojas, de un sin número de "días de borrasca" de días iguales de "días distintos" Querer que el sonar de los tambores alumbren mi alma y contagien la tuya de seguir el compás que refleja el camino de la unión de las fuerzas: del sol y la luna, del día y la noche, del agua y el fuego, es tan fantástico imaginar que si lo hiciéramos, no habría límite a la imaginación, vencer ese flagelo de malas experiencias encontrar el clímax del conocimiento de un mundo de imaginación, podría morir pero no sin antes lanzar un susurro al viento, de una mujer que es tan igual a la que nos trajo a este mundo, pero tan diferentes a los ojos de la libertad, de imaginación, el sentirme atraído tanto a ella hace diferente un pensamiento del camino ermitaño, o tal vez un hola y hasta luego fuese lo prudente!!!
Autor: El Gato




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