“Cuando afirmamos que el imperialismo norteamericano es un tigre de papel, estamos hablando en términos estratégicos. Visto como un todo, debemos despreciarlo; pero, en cuanto a cada una de sus partes, debemos tomarlo muy en serio. El posee garras y dientes. Para acabar con él hemos de hacerlo por partes. Si, por ejemplo, tiene diez dientes y en el primer golpe le arrancamos uno, le quedarán nueve; le arrancamos otro más y le quedarán ocho. Cuando le hayamos quitado todos los dientes, le quedarán todavía las garras. Siempre que procedamos paso a paso y de modo concienzudo, conseguiremos finalmente el éxito.”
Hoy no tengo dinero u otra cosa más que este cuento que ayude a hacerla un poco feliz en este día tan especial para todos nosotros… FELIZ CUMPLEAÑOS.
Hoy no tengo dinero u otra cosa más que este cuento que ayude a hacerla un poco feliz en este día tan especial para todos nosotros… FELIZ CUMPLEAÑOS.
La comunidad de las hormigas siempre ha sido muy trabajadora, desde el principio de los tiempos se han levantado muy temprano y se han ido a descansar muy tarde para cumplir una necesidad para su vida, trabajar, para muchas hormigas todo lo que producen es reflejo de lo que piensan, cada hoja recogida, cada camino recorrido, cada piedra colocada, es reflejo de su mente, cada hormiguero que construyen, cada cueva que elaboran, cada cosa es reflejo de su espíritu, así que si lo dejaran de hacer significaría o equivaldría a no tener alma.
La vida de las hormigas, sin embrago, no es tan grata como todos pensamos, pues existen algunas hormigas, especializadas para gobernar sobre las otras, comúnmente estas hormigas no tienen que hacer trabajo forzosos más bien se aprovechan de todo lo que producen la mayoría de las otras hormigas, tienen un tipo de trabajo un poco más “refinado”; lo que realmente producen son planes, planes para nuevos hormigueros, nuevos caminos, nuevas recolecciones, y muchos planes más, pero hasta ahí no acaba su producción, es decir, no solo se preocupan de la actividad económica de la vida de las hormigas, también de su forma de pensar, para ello han ideado agrupar a la comunidad en cuatro grandes grupos. El primero es un grupo especializado en entrenamiento físico, este tipo de hormigas son más fornidas y tienen mayores habilidades que las otras, y prácticamente someten a las demás hormigas por la fuerza para que cumplan todos los planes de las hormigas gobernantes, así que cualquier oposición a los planes de las hormigas dominantes, será fustigada por las hormigas “físicas”. El otro grupo de hormigas, son las hormigas especializadas en idear la forma de aplicar los planes de las hormigas dominantes, y para ello utilizan una herramienta que aunque no tiene en principio nada de malo, bajo su criterio se convertía en una herramienta de opresión, esta herramienta se le llamo la “yel”, esta hacia que por medio de mandatos, ordenes y medidas las hormigas creyeran que trabajar para sostener a las hormigas dominantes eran muy justo, estas hormigas se les llama “cráticas” y son elegidas por las hormigas dominantes, bajo un circo que se ha llamado el “tovo”, el tovo era una especie de proceso, donde las hormigas trabajadoras eran manipuladas por las hormigas dominantes para que eligieran a las hormigas cráticas que mejor representaran sus intereses. El tercer grupo de hormigas eran llamadas las iluminadas, que por medio de proyecciones audiovisuales, por medio de documentación escrita en forma de prosa, poesía, narración y rima, por medio de mensajes sonoros ordenados en muy precisa armonía, por medio de representaciones actuadas, por medio de un proceso educativo llamado escuela que en principio no tenía nada de malo pero bajo su criterio era una arma para la sumisión, y por medio de un núcleo de hormiguitas llamado el getto conformado por el padre (elemento dominante), la madre y las hijas o los hijos hormigas, manipulaban las mentes de las hormigas trabajadoras, para que aceptaran de un forma dogmática, que la desunión, el egoísmo, el individualismo, el placer, el conformismo, el miedo (sobre todo al cambio y a la violencia) y la supeditación a las hormigas dominantes era el propósito más bello alcanzado; para premiar a las hormigas que se creyeran este cuento les daban una especie de títulos, algunas hormigas, las que más defendían estos valores, pasaban a ser del grupo de las iluminadas. El cuarto grupo de las hormigas eran llamadas las “trabajadoras”, son la mayoría de la población de las hormigas, pocas tenían los títulos que otorgaban las escuelas, otras simplemente se ganaban su alimento con el sudor de la frente, pero aunque no sabían también le daban el alimento gratuitamente a todos los otros tres grupos de hormigas y, principalmente a las hormigas dominantes.
Ahora bien la comunidad de las hormigas en la selva, no eran totalmente independientes, esta comunidad servía con gran devoción a los tigres de la selva, estos tigres por su poderío carnívoro dominaban toda la selva, y por medio de su intimidación gobernaban realmente a la comunidad de las hormigas, así que para poder tener todas las riquezas de estas hormigas, su intención no eran matarlas, sino conquistarlas y ponerlas a su servicio, para ello idearon una gran alianza con las hormigas dominantes, para que juntas se repartieran el botín de manera inequitativa, de toda la comunidad trabajadora de las hormigas. Los tigres con esta dinámica, se volvieron enfermos, ya casi no corrían, todos esperaban que les fuera servido, y con ello empezaban a decaer, pasaban a ser prácticamente parásitos en vez de carnívoros, más aun mantenían una fuerza relativamente fuerte.
Bajo este contexto, se desarrolla la historia de una hormiguita que se la pasaba en el sur oriente de la selva, era una hormiguita que se la pasaba reflexionando mucho, pensando mucho y además de eso reía mucho, durante la mayor parte de su vida la hormiguita había estado en la escuela y le encantaban muchas cosas de lo que aquí se enseñaba, y los padres hormiguitas se la pasaban en la mayor parte de su vida trabajando, su getto no era del todo fortalecido pues la madre hormiga trabaja y hace parte del sostenimiento del getto, así que el padre no dominaba como tal, aunque lo deseaba fuertemente; la hormiguita acostumbraba a tener las mejores calificaciones en la escuela y por decirlo así tenía un cierto culto a los documentos escritos, aunque no lo sabía tenía mucho miedo a adquirir compromisos con otras hormiguitas, así que la mayoría de las cosas las hacía para estar bien con ella misma, obviamente de la manera que no interfiriera con las demás, repudiaba el dolor y la desesperanza que embargaba a su comunidad de hormiguitas y llegaba a actuar con ciertos compañeros en defensa de los derechos básicos, sin embrago, no daba pasos mayores hacia niveles que comprometieran mayores avances en este sentido, sentía que cumplía un deber, sin embargo, creía que lo que hacía era suficiente; la hormiguita conoció otro tipo de documentos, documentos que planteaban cosas diferentes a los documentos permitidos, y le comenzó a gustar este tipo de lectura, casi con una pasión que le producía otros documentos permitidos que no estaban tan alineados a los planes de las hormiguitas dominantes; con esto entraba a familiarizarse con conceptos que desenmascaraban los verdaderos intereses de las hormigas dominantes y de los tigres de la selva; comprendió hasta cierto punto que la dominación y el actual orden de las cosas era injusto, y que la comunidad de las hormiguitas para liberarse deberían unirse y luchar por sus derechos y por el cambio de su realidad; pero con todo este conocimiento nuevo se sentía vacía, casi sin alma, algo le faltaba, sabía que la realidad era esa pero le faltaba llenar un vació dentro de sí algo que realmente le produjera un salto dentro de sí, y viera que la vida no ara ese tormentoso remolino con que le pintan las cosas; esta hormiguita aprendía que las cosas y las acciones que no lo matan lo hacen más fuerte, sin embrago, ella no era tan fuerte.
De tanto trajinar, de haber mantenido un rendimiento aceptable en la escuela con el cuál le ayudaría a posicionarse en la realidad de forma “cómoda” y sin “complicaciones”, se sentía en ir y venir de su cotidianidad y lo que la sacaba a medias de esta, la lucha; la lucha le ayudó entonces a ver la vida con otra perspectiva, y le ayudó a entender que entre más contacto tuviera con la comunidad, con sus acciones, con sus necesidades, todo este conocimiento nuevo que había adquirido tomaría sentido, cada paso que daba junto a su comunidad, le llenaba de algo que no sentía antes, era un deber ante una realidad que la oprimía a ella y a sus semejantes, ya casi se le olvidaba que se sentía vacía y empezaba a razonar en conveniencia con las reales necesidades de su comunidad; hubo muchas luchas que le estremecieron realmente, hasta el punto de desear esa vida cómoda y sin complicaciones, pero al volver a luchar se convencía que todo esto se debía cambiar, y quienes lo iban a cambiar seria la misma comunidad, no era necesario dioses ó héroes que trabajasen asilados de la comunidad, entendió que las reales hormigas se encuentran en las laderas de la miseria, que los verdaderos valores se encuentran en lo más oscuro de las cuevas, y que los imposibles no existen si todo se hace al lado de la comunidad; qué el único obstáculo que hay que superar es el miedo, y que este se enfrenta con acciones, con hechos, empezó a darse cuenta que las hormigas más sabias no se encontraban entre los muebles de una biblioteca, sino que han trabajado la tierra, han tocado el acero hirviente, han construido los edificios y han luchado durante toda su vida; entendió que para comprender no solo necesita leer, sino principalmente transformar.
De esta forma concluyó que la historia de su comunidad solo había parido hormigas para que mantuvieran la opresión, ya sea de forma directa ó de forma indirecta, es decir, vio que algunas se satisfacían de oprimir por medio de la fuerza, las yeles y por medio de la cultura, y otras hormigas también satisfacían su individualismo (una forma de oprimir) al no querer darse cuenta de la realidad, estas se caracterizaban por tener vendas en los ojos y muchas hormigas trabajadoras tenían estas vendas, porque así la sentían cómoda y sin complicaciones; ahora con todo este panorama tan atroz, nacían hormigas nuevas, hormigas cuyo propósito era el de servir a su comunidad, por cualquier medio servían; pero para servir tenían que transformar, con nada diferente las demás hormigas que mantenían su venda se darían cuenta de la posibilidad de ganarse la selva entera para el beneficio general de todas las especies. Entre la opresión y el servicio a la comunidad, las nuevas generaciones de hormigas se debatían y era su responsabilidad elegir el bando al cuál querían pertenecer.
La hormiguita siguió el camino de servir, y para ello se dio cuenta que tenía que destruir los verdaderos enemigos de las hormigas trabajadoras, los tigres y sus súbditos las hormigas dominantes, para ello ideo una estrategia que no tendría equivocación, junto con la comunidad iban a coger a los tigres mientras dormían e iban a cercenar con sus dientes cada parte de su cuerpo, las hormigas sabían que ellos no iban a sentir nada ya que por su enfermedad parasitaria, la sensibilidad se había disminuido muchísimo, y así mientras dormían no iban a sentir dolor cosa diferente iba a ser cuando despertasen ya que su rugido se escuchara por toda la selva, tanto que las hormigas dominantes le llegaran a temer y mandaran más hormiga físicas a reprimir a la comunidad, pero aún así habrá otra noche en que los tigres y sus súbditas las hormigas dominantes creerán estar a salvo, y en esta noche las mismas hormiguitas junto con más hormiguitas irán a cercenar un miembro más a los tigres de tal manera que al día siguiente se escuche sus bramidos y hagan temblar aún más a las hormigas dominantes; llegará el día en que las hormigas dominantes ya no tendrán más hormigas físicas que puedan reprimir a la comunidad, pues esta será tan consiente que será invencible ante estas fuerzas, así que pedirán apoyo a tigres que aún tengan un aceptable estado físico para reprimir, pero aún con estos las comunidad los excederá potencialmente en número, tanto que les cercenara también sus miembros poco a poco hasta hacerlos salir corriendo de su región.
Así, uña por uña, garra por garra, pata por pata, cola por cola, lomo por lomo llegaran a la cabeza de los tigres y les cercenaremos sus cabezas podridas para que no hagan más daño en la selva. En este punto las hormigas crearan otra selva, en donde otra historia será contada.
Póstigo.


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